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Home Suelo pélvico Suelo pélvico y salud ¡Cuidado con las infecciones de orina en verano!

infecciones de orina

Después de las respiratorias, las infecciones urinarias, concretamente las relacionadas con la vejiga o “cistitis”, son las más frecuentes. Y es uno de los problemas más comunes cuando el suelo pélvico está debilitado.

¿Cuáles son los síntomas de una cistitis? Si notas escozor al orinar, necesitas ir muchas veces y con urgencia al baño, dolor abdominal bajo o sensación de quedarte con ganas tras haber orinado es muy posible que tengas infección de orina.

La humedad excesiva o los frecuentes baños en la piscina pueden alterar la flora vaginal y sus mecanismos de defensa en esta época

¿Cómo se produce la infección? Las bacterias colonizan la entrada de la vagina y acceden a la uretra por la que ascienden hasta la vejiga. En circunstancias normales son eliminadas por el flujo vaginal y las propiedades antibacterianas de la orina, pero si no es así, se adhieren al epitelio de la vejiga, se reproducen y acaban ocasionando un daño con inflamación.

Factores físicos, como la humedad excesiva, o químicos, como geles inapropiados o baño en piscinas, alteran la flora y sus mecanismos de defensa, favoreciendo las infecciones de orina, por lo que el verano es una época en la que esta molestia se multiplica.

Incontinencia urinaria y cistitis

Los estudios sugieren que las mujeres con historia de infecciones de orina son más propensas a tener pérdidas y viceversa. De hecho, las mujeres postmenopáusicas suelen presentar, antes y después de desarrollar una infección urinaria, incontinencia urinaria.

Cerca de la mitad de las mujeres con cistitis que acuden al médico refiriendo pérdidas de orina, cuentan lo síntomas típicos de la incontinencia de urgencia, es decir, necesitan orinar a menudo de día y de noche con urgencia y escapes antes de llegar al baño. Esto ocurre porque la inflamación irrita el músculo detrusor de la vejiga, encargado de vaciarla, y ocasiona contracciones involuntarias que obligan a orinar imperiosamente y sin poder evitar muchas veces el escape.

Al contrario, las mujeres con incontinencia urinaria de mucho tiempo de evolución, tienen alterada la ecología vaginal, es decir la flora y el pH, favoreciendo la colonización de bacterias y la aparición de cistitis.

Por tanto, si en algún momento tienes incontinencia urinaria debes someterse a un análisis y cultivo de orina para que el médico pueda descartar que sean provocadas por una infección.

Cistitis recurrente

Si se producen al menos dos cistitis en los últimos seis meses, o tres cistitis en el último año, se habla de infección urinaria o cistitis recurrente. Esta patología es especialmente frecuente entre las mujeres menopáusicas asociado al déficit de estrógenos; en mujeres sexualmente activas que pueden notar síntomas tras el coito, que favorece la colonización de bacterias, y, por último, se considera un riesgo asociado en mujeres que tienen patologias del suelo pélvico como la incontinencia urinaria, el cistocele o el prolapso genital.

¿Cómo pueden prevenirse? La última moda son los arándanos. Tienen la capacidad de inhibir la adhesión de las bacterias a las células del epitelio de la vejiga. Se puede administrar de distintas maneras: jugo o comprimidos, y reducen significativamente el número de infecciones de orina. Se debe tomar el tratamiento durante 6 a 12 meses y constituyen una opción preventiva eficaz en mujeres con infección urinaria repetitiva que no desean tomar antibióticos continuamente.

Recuerda que si tienes incontinencia urinaria te sentirás mucho más protegida y segura si utilizas absorbentes diseñados para las características propias de la orina, como los de la gama TENA Lady. Consigue aquí muestras gratuitas.

Fuente: Dra. Gema García Gálvez

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