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Home Suelo pélvico Suelo pélvico y espalda ¿Incontinencia urinaria y además dolor de espalda?

dolor de espalda e incontinencia

El dolor de espalda puede deberse a un gran número de factores, y en muchas ocasiones es difícil saber cuál de ellos  provoca esta molestia. Podemos diferenciar entre el dolor de espalda que tiene relación con un problema orgánico, que ha sido detectado mediante pruebas médicas, y de origen inespecífico que puede deberse a causas muy variadas. Uno de los factores que pueden desencadenar esta molestia, según numerosos estudios, es la alteración de los músculos del suelo pélvico

La relación entre el suelo pélvico y la columna se basa en la función de estabilización que realizan estos músculos sobre las articulaciones de la pelvis. La pelvis es la base en la que se apoya la columna (ver imagen). Si la base está inestable, porque los músculos del suelo pélvico no son capaces de estabilizarla, hay más probabilidades de que la columna tampoco esté estable y, por tanto, de que aparezca el dolor.

Un suelo pélvico debilitado no puede cumplir su función de estabilizar correctamente la columna y puede provocar molestias

estabilización columna

Si tienes dolor de espalda y, además, incontinencia urinaria, es muy posible que el origen de ambos problemas sea que el tono de tu musculatura pélvica esté débil y sea incapaz de cumplir su función de sujeción y estabilización de la columna. 

  • Si has acudido a un traumatólogo para aliviar tus dolores de espalda, infórmale de que también tienes pérdidas de orina para que este especialista descarte o confirme que el origen está en tu musculatura pélvica.
  • Independientemente de ello, es muy importante realizar valoraciones de suelo pélvico, para detectar cómo se encuentran estos músculos.
  • Realizar de forma frecuente ejercicios de tonificación y fortalecimiento de suelo pélvico te ayudará a mantener siempre esta estructura muscular en las mejores condiciones posibles, y a que la columna tenga mejor estabilidad.
  • Cuida tu higiene postural: cómo te sientas, cómo te levantas de la cama (gira hacia al lado de la cama por el que vas a salir e impúlsate con la mano contraria) o cómo coges peso. Extrema la forma en que colocas tu cuerpo para no cargar más esa inestabilidad entre la espalda y el suelo pélvico.

En cualquier caso, recuerda que te sentirás más segura si, para protegerte de los escapes indeseados, utilizas absorbentes específicos para orina como los que te ofrece TENA Lady. Consigue aquí muestras gratuitas.

Fuente: Dra. Carolina Walker

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