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Home Suelo pélvico Suelo pélvico y salud ¿Por qué es malo cortar la micción?

A menudo, para explicarnos dónde se encuentra nuestra musculatura del suelo pélvico, el fisioterapeuta o el médico nos invita a imaginar que estamos haciendo pis y que cortamos la micción. Estos músculos pueden contraerse de la misma manera que los de un brazo o una pierna. Imaginando que cortamos el flujo de la orina, contraemos los músculos que rodean la uretra y así podemos identificar cuáles son.

Sin embargo, en ocasiones, se ha utilizado esta acción para fortalecer los músculos de suelo pélvico. Existía, y aún existe en cierta medida, la falsa creencia de que así es más fácil realizar correctamente la contracción del suelo pélvico y con ello su fortalecimiento. Nada más lejos de la realidad.

Cuando contraemos el suelo pélvico provocamos el cierre de la uretra, es decir, bloqueamos el conducto de salida de la orina. Pero la salida de la orina se produce gracias al trabajo de expulsión de la vejiga, el órgano que almacena la orina entre las micciones. El trabajo de vaciado de la vejiga es totalmente involuntario, como el latido del corazón, y depende en gran parte de lo que ocurra en la uretra.

Contraer el suelo pélvico durante la micción de forma repetitiva puede provocar alteraciones en la vejiga

Cuando la uretra (el conducto de salida de la orina) está demasiado cerrada, la vejiga debe trabajar más ya que el conducto no está abierto del todo. Por tanto, cuanto más relajada esté la uretra más fácil le resultará a la vejiga vaciar todo su contenido.

Si realizamos contracciones de suelo durante la micción, cortaremos el flujo de la orina al bloquear el conducto de salida. Esto provocará una alteración en la función normal de la vejiga que podría impedir su vaciado completo. El residuo de orina que quede en la vejiga podría aumentar los riesgos de infección.

Como consecuencia, no es conveniente cortar la micción con frecuencia. Los músculos del suelo pélvico hay que fortalecerlos a través de ejercicios de fortalecimiento pero nunca a través de la interrupción de la micción.

De todas formas, si lo haces esporádicamente simplemente para comprobar que sabes contraer los músculos de suelo pélvico correctamente, no es problemático y no causará ninguna disfunción. Siempre que no sea una acción repetida con frecuencia no causará problemas a la vejiga.

Fuente: Dra. Carolina Walker

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